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¿Cuál es tu visión del futuro? Enviar esta meditación

Jeremías 29:11
”Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.”


¿Tienes tú una visión de éxito para el futuro? ¿Estás viviendo cada día con fe y esperando cosas buenas?

Dios dice en Isaías 43:19: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” Fíjate que Dios no dice que "va a hacer" algo nuevo algún día. No dice que quizás lo haga la próxima semana o el mes próximo o el año que viene. Él dice que "ya lo está haciendo" y que “pronto saldrá a la luz.” Dios quiere hacer algo nuevo en tu vida, y él quiere que tú estés consciente del cambio y dejes de aferrarte al pasado y disfrutes de sus planes de bienestar y de prosperidad.

Sus planes para ti son buenos, independientemente de lo que sucedió en tu vida pasada. Los planes de Dios siempre tienen en cuenta tu beneficio y el de tu familia. El Señor tiene planes para convertir tus fracasos pasados en triunfos. Pero lo primero que tienes que hacer es soltar el pasado y marchar con fe hacia el futuro. El apóstol Pablo escribió en su carta a los filipenses: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:13-14).

Una de las claves para sobreponerte a los desencantos de esta vida es aprender a olvidarte de aquellas cosas pasadas que todavía están afectando tu presente y que son obstáculos para tu futuro. No permitas que los lamentos de ayer destruyan las esperanzas de mañana. 2 Corintios 5:17 dice: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” Desde el mismo momento en que aceptaste a Jesucristo como Salvador, aquel pasado de pecado sin esperanzas dejó de existir, y dio lugar a un presente nuevo y a un futuro lleno de esperanza.

No importa lo que haya pasado. Dios es un Dios de restauración, y él va a restaurar lo que el enemigo te ha robado. La Biblia dice en Joel 2:24-25: “Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.” Esto debes creerlo de todo corazón y enfocar tu mente y tu corazón en una visión de triunfo. Tu actitud en el presente determinará tu futuro.

En Mateo 9:16-17, Jesús dice a los discípulos de Juan el Bautista: “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.” En aquella época el vino se guardaba en recipientes de cuero llamados odres en lugar de botellas como en la actualidad. Cuando estos odres eran nuevos, eran suaves y elásticos pero cuando se ponían viejos se endurecían y perdían la elasticidad. Si alguien echaba vino en uno de estos viejos odres éste se rompía y el vino se perdía. Cuando Jesús se refirió a esta situación realmente estaba enseñándoles que no era posible vivir una vida mejor si se mantenían las viejas actitudes.

Debemos creer de todo corazón esta enseñanza y ponerla en práctica en nuestras vidas. Pero no olvidemos que los planes que el Señor tiene para nosotros requieren nuestra participación en llevar a cabo sus instrucciones. ¿Cuántos preciosos planes de Dios habrán dejado de realizarse en nuestras vidas debido a que nosotros hicimos lo contrario a lo que debimos haber hecho?

Concéntrate en conocer los planes de Dios para tu vida y en hacer lo que te corresponde para que se lleven a cabo. Lee la Biblia diariamente, medita en lo que lees y pide a Dios discernimiento para entenderlo. Levántate cada día encomendando a él tu camino y hazte el propósito de seguir sus instrucciones. Comienza hoy mismo a disfrutar de los planes que el Señor tiene para ti creyendo que lo mejor está por venir.

ORACION:
Mi amante Padre, te ruego me des discernimiento para entender tus planes en mi vida y hacer la parte que me corresponde hacer para que se lleven a cabo. En el nombre de Jesús, Amén.