Dios te habla
Mayo 2022
DLMMJVS
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031 

 
¿Sientes inseguridad en tu vida? Enviar esta meditación

Salmo 13
“¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte; para que no diga mi enemigo: Lo vencí. Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara. Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien.”


Cuatro veces se repite en este Salmo el clamor “¿Hasta cuándo?” David expresa una gran angustia de corazón ante lo que él percibe como un futuro incierto debido al acoso de sus enemigos. Dudas, temor, incertidumbre, desconfianza, todos estos sentimientos llenaban la mente de este siervo de Dios en aquellos momentos. Sin duda este pasaje nos muestra un retrato de nuestro propio sentir en momentos en que nos encontramos en medio de una situación que nos muestra un futuro lleno de inseguridad.

La inseguridad es un sentimiento que puede afectar negativamente la vida de una persona. Y las razones que dan lugar a esa inseguridad pueden ser muy variadas. Podría deberse, por ejemplo, a la pérdida de uno o ambos padres en una edad temprana, o quizás a alguna forma de abuso infantil o a cualquier otra tragedia que dejara huellas muy profundas en su vida. También en muchas ocasiones la inseguridad es el producto de grandes y repetidos fracasos experimentados durante el transcurso de su existencia. Cualquiera que sea la causa de la inseguridad los efectos o consecuencias son, por regla general, muy similares. Esta persona puede mostrar indecisión ante una situación trascendental en su vida por su temor a cometer un error, y esto puede llevarla a no tomar una decisión. Probablemente también le resulte difícil establecer una relación de amistad duradera, porque cree que no es capaz de ser un buen amigo o amiga. Incluso puede adoptar una actitud de aislamiento por miedo a ser rechazada, pero los demás casi siempre percibirán este comportamiento como orgullo o arrogancia.

La inseguridad no es algo que simplemente se confiese y automáticamente desaparezca. Más bien es una condición que debe ser confrontada por un período de tiempo más o menos largo. Sobre todo la persona que tiene este problema debe tomar la decisión de confiar en lo que Dios ha prometido y no en lo que el enemigo trata de hacerle creer. David estaba pasando por momentos de gran inseguridad e incertidumbre en su vida. Al describir su situación, en el pasaje de hoy, se muestra temeroso e impaciente ante la supuesta “tardanza” de Dios para acudir en su ayuda. Sin embargo, en medio de su ansiedad, su corazón (que era “conforme al corazón de Dios”) le recuerda que, independientemente de lo difícil de la situación, siempre debía confiar en el Señor. Por eso pudo declarar con toda seguridad: “Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se alegrará en tu salvación.” Esta declaración implica seguridad, no en él mismo, no en las circunstancias, no en la suerte, sino en el Dios de amor y misericordia que todo lo puede. Y anticipando esta salvación termina exclamando: “Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien.” Este salmo comienza con un lamento pero termina con una canción.

Este es un ejemplo del cual debemos aprender y tratar por todos los medios de ponerlo en práctica en momentos como estos. Tu seguridad debe depender solamente de Dios, quien ha prometido estar siempre junto a sus hijos. Si tú te encuentras hoy en una situación en la que sientes inseguridad acerca de tu futuro, tu única esperanza consiste en volver tu rostro hacia Dios, y clamar a él con la certeza de que nunca te abandonará. Cuando pongas toda tu confianza en el Señor, cuando creas de todo corazón que él te ama y quiere lo mejor para ti, y que además tiene el poder para resolver tus problemas y protegerte de todo mal, entonces sentirás que tus pies están sobre roca firme y que el Señor está guiando tus pasos por el camino correcto.

ORACION:
Mi amante Padre celestial, gracias por la seguridad que me ofrece tu palabra. Yo la recibo en este momento, y me aferro a ella confiando plenamente que será suficiente para romper las cadenas del temor y la inseguridad, y afirmar mi vida en ti que eres mi roca fuerte. En el nombre de Jesús, Amén.